Cómo aplicar el Rubor o Colorete?

Actualizado: 24 sept 2019



El colorete es un producto básico para el día a día y te permite conseguir un efecto “buena cara” de forma fácil y rápida. La clave para aplicar el colorete está en que el acabado sea parecido al que adquiere tu rostro cuando se ruboriza, por lo que cuanto más natural sea, mejor.

Para conseguir este efecto natural de buena cara lo más importante es que encuentres el color adecuado para tu tono de piel y que lo apliques correctamente. ¡Te ayudamos!


Cómo encontrar tu tono de Rubor ideal

¡Es muy fácil! Lo único que debes identificar es el tono de tu piel y el color que adoptan tus mejillas cuando te sonrojas. Fíjate en la cantidad de rosa que adquieren tus mejillas sin maquillar y ten en cuenta que a este tono natural sumaremos el que añadamos con el colorete.


Tipos de pieles


Colorete para pieles claras


Son las pieles que se sonrojan de una forma más evidente y adquieren un tono rosado de forma natural en las mejillas. Los tonos fríos compensarán el tono natural de tus mejillas proporcionándote un efecto fresco y natural. ¡Un colorete rosado te ayudará a conseguir este efecto!


Colorete para tonos de piel medios


Si tu piel es de un tono medio, es decir, no es clara pero tampoco es oscura, realza tus mejillas con tonos melocotón o anaranjados.  Si prefieres un look más rudo y dar más profundidad a tus mejillas, no dudes en probar con tonos más tirando a rosa oscuro o frambuesa.


Colorete para pieles aceitunadas


El subtono de estas pieles es amarillo. Debemos compensar de forma natural el color de nuestras mejillas con tonos más cálidos. Los tonos melocotón, cerezas y fresa nos aportarán luminosidad al rostro.


Colorete para pieles oscuras y bronceadas


Si tienes una piel más bronceada, utiliza colores más intensos como rojos o rosas para poder resaltar el color de tus mejillas. Para un look lo más natural posible elige coloretes melocotón o natural rosado y por la noche, ¡atrévete con tonos más potentes como los frambuesa!